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Tu destino en Blue Prince

Investiga una misteriosa mansión construyéndola sobre la marcha.

Para explorar las habitaciones desordenadas y los pasillos cambiantes de Blue Prince, necesitarás la mente de un detective y el ojo de un arquitecto. En la piel de Simon, de 14 años, estás a punto de heredar la extensa finca de tu tío abuelo, pero solo si encuentras y entras en la habitación número 46... en una casa que se supone que tiene 45.

Esto es lo que te espera tras la puerta principal:

Decisiones de diseño

Cada visita a Mount Holly Estate empieza igual: adéntrate en el gran vestíbulo, elige una puerta y decide qué hay al otro lado antes de abrirla. ¿Un salón? ¿Una despensa? ¿Un patio? Elige entre varios tipos de habitaciones (se desbloquearán más a medida que avances) para diseñar la enorme mansión sobre la marcha y, con suerte, forjar un camino hacia la misteriosa habitación desaparecida. ¿Parece fácil? Tiene truco.

¡Elige bien las habitaciones! Un armario puede contener objetos valiosos, pero también crea un callejón sin salida, lo que te obliga a retroceder.

Cuidado con tus pasos

En Blue Prince no hay temporizadores ni barras de vida. Tu recurso más valioso es el movimiento: empiezas cada día con 50 pasos y usas uno cada vez que te mueves entre habitaciones (incluso si retrocedes). Si te quedas sin pasos, el día termina y se restablece la distribución de la casa. Tendrás que empezar de nuevo a la mañana siguiente, un giro ingeniosamente malvado que te hace pensar cuidadosamente en cada movimiento. (Lo que no se borra es tu conocimiento cada vez mayor de los secretos y el funcionamiento interno de Mount Holly, ¡así que toma muchas notas!).

¿Eso es un túnel? Si no puedes atravesar una sala, quizá puedas encontrar una forma de pasar por debajo.

Enigmas exquisitos

Un tablero de dardos en la sala de billar esconde ecuaciones matemáticas codificadas por colores. Partituras dispersas contienen palabras curiosamente resaltadas. Tres cajas cerradas presumen (o mienten) sobre su contenido, desafiándote a deducir cuál contiene el tesoro. Estos y muchos más desafíos alucinantes te esperan en Blue Prince, y a veces la parte más difícil de un rompecabezas es simplemente darte cuenta de que es un rompecabezas.

Algunas habitaciones tienen objetos útiles, como una lupa que puedes usar para revelar detalles ocultos en documentos.

Una historia que se desarrolla lentamente

La finca está repleta de notas, cuadros y antigüedades interactivas que alimentan la historia general del juego. ¿Qué pasa con la sala de seguridad y sus múltiples pantallas? ¿Por qué hay dos versiones de un cuento infantil llamado The Red Prince? Cada nuevo día es una nueva oportunidad para tirar del hilo argumental y ver qué se desvela.

Es probable que te encuentres la sala de seguridad al principio del juego, pero descifrar su verdadero propósito te llevará algún tiempo.

Un mundo más amplio

Encontrar la habitación 46 no es tu único objetivo. A medida que explores, vislumbrarás un misterio aún más profundo que involucra reinos distantes y linajes reales. Heredar esta extraña casa antigua fue solo el comienzo; la verdadera recompensa es excavar sus cimientos de secretos y descubrir lo que se esconde debajo.


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