Este juego va a exigirte pensar. No luchas, no matas, solo tratas de mantener vivo a tu personaje (un pequeño niño) mientras lo guías a través de siniestros y peligrosos entornos que lo separan de su tierna hermanita a quien, por alguna desconocida razón, ha perdido en un tenebroso bosque. Para encontrarla, deberás atravesar bosques, fábricas, cuevas, ciudades y lugares macabros donde los fenómenos físicos pueden ser totalmente al revés, donde fáuna extraña puede alterar tu conducta, donde deberás escapar de arañas gigantes y evitar artefactos letales. La única manera de lograr salir con vida es desifrando los asertijos y problemas de cada capítulo, son muy ingeniosos, no te aburrirás, aunque algunos requieren verdadera paciencia. Quien haya dicho que este juego se termina en una hora, miente, lo quiero ver; ni en una noche de desvelo de seis horas lo terminas. Te advierto: prepárate para soportar ser testigo de cientos de inevitables y crueles muertes de tu personaje cuando tomes la decisión incorrecta o no sepas qué hacer. El personaje es un niñito, pero sufre descuertizantes y horrendas formas de morir, muchas de ellas son de verdad impactantes, aun en blanco y negro y sin sangre a color. Este juego es de horror, macabro, obscuro. Por lo anterior, no recomiendo este juego para niños menores de 12 años.