

Un clásico lleno de nostalgia
Old School RuneScape es como encontrarse con un viejo amigo.
Tanto a los jugadores como a los desarrolladores les encanta estar al tanto de los nuevos héroes, gráficos de vanguardia y la narración más sofisticada. Pero ¿qué pasa cuando el público se niega a mirar hacia delante? Te presentamos Old School RuneScape.
Su desarrollador, Jagex, siempre ha sabido escuchar a los jugadores y hace unos años les pidió que votaran si debían resucitar la versión de 2007 de este viejo juego. El resultado demostró que Old School RuneScape merecía volver a la vida.
Pero adelantémonos a la actualidad. Jagex, dirigiéndose a un público completamente nuevo y a sus fans de siempre, se dispone a lanzar este juego de rol multijugador online (MMORPG) en iPhone y iPad.

Su principal atractivo es bastante obvio. Y no, no se trata del aspecto retro de sus gráficos. Este mundo lleva construyéndose durante casi dos décadas, partiendo de un sim basado en espadas y brujería que ha ido evolucionando año tras año.
La sencilla interfaz de apuntar y hacer clic permite que Old School RuneScape funcione de maravilla en tu iPhone o iPad, permitiéndote navegar, luchar, pescar, cocinar y mejorar tus habilidades con unos sencillos toques. Una simplicidad que, a su vez, permite que la narrativa del juego brille con luz propia.
Al principio del juego no tienes prácticamente nada. Ni habilidades, ni armadura, ni demasiada idea de lo que hay que hacer. Por suerte, un excelente tutorial conseguirá que enseguida estés lanzando hechizos, disparando flechas y luchando, espada en mano, contra un montón de monstruos.

Este juego aloja a una enorme comunidad de jugadores. Cada día, un millón de personas juegan a alguna de las versiones de RuneScape, así que no tardarás en cruzarte con gente, ya sea construyendo alianzas, entablando una amistad o, en áreas especiales, luchando hasta la muerte.
Esta es la esencia de un título de aspecto básico que encierra mil y una cualidades. Puedes sumergirte en su mundo durante sólo unos minutos o pasar horas atravesándolo, y formar breves relaciones de conveniencia o construir un sólido grupo con objetivos comunes. Lo bueno es que el juego se adapta perfectamente a tu ritmo, tanto si estás jugando mientras ves la tele como si te adentras en él sin prestar atención a otra cosa.
Cuanto más tiempo pases explorando su fascinante mundo, más te atrapará, eso es seguro. Empápate de nostalgia y disfruta el juego.