APPLE DESIGN AWARDS

Los ritmos de ELOH

Un puzzle que pone a prueba tu mente a la vez que la relaja.

ELOH ha sido galardonado con un Apple Design Award 2019, los premios que reconocen el valor creativo y los logros técnicos de los desarrolladores que reflejan lo mejor en diseño, innovación y tecnología a través de las plataformas Apple.

No hace falta jugar a ELOH durante mucho tiempo para darse cuenta de que fue inventado por un baterista.

Este ingenioso y estrafalario juego de puzzles consigue dejarte con los ojos como platos y a la vez consigue relajarte totalmente. Tu misión: cambiar bloques para conseguir que las bolas reboten del punto A al punto B. La gracia del asunto es que para conseguirlo deberás ayudarte del ritmo y la percusión, permitiendo así que la reubicación de los bloques genere un relajante ritmo que da un aire refrescante a la experiencia.

Los exuberantes y orgánicos gráficos encajan a la perfección con los ritmos de la percusión.

A continuación, Christian Baumgartner, diseñador de juegos y guardián de la esencia en JC Stranger, nos guía a través del proceso de creación de estos puzzles rítmicos.

Después de trabajar en la industria de los juegos durante muchos años, en 2014 decidí pasarme al lado indie y empecé con juegos de arcade gratuitos, como si de un espectáculo en solitario se tratara. Durante mi investigación, me encontré con ejemplos en los que el jugador desvía láseres rebotándolos contra las paredes. Parecían anticuados, pero a mí me costaba dejar de jugar con ellos.

Diseñadores de la empresa Salon Alpin trabajan en el diseño del juego desde su base de operaciones en Portugal.

Así que cuando empecé con ELOH, me deshice de los láseres y los sustituí por pelotas que rebotaban al salir transmitidas por un emisor. Aquello transmitía una sensación mucho más alegre, y ver cómo “marchaban” hacia su meta provocaba una sensación rítmica que me encantó.

El siguiente aspecto importante fue el sonido. Como baterista, yo quería que las pelotas crearan un ritmo mientras se desplazaban. Andy Rohrmann, creador de la estupenda banda sonora de Old Man's Journey, fue la elección obvia. Había demostrado que podía fusionar sonidos naturales y música con un fuerte componente emocional, y eso era exactamente lo que necesitábamos.

Algunos de los bocetos de los personajes que terminarían por aparecer en la versión final de ELOH.

Cuando tuvimos los sonidos de los tambores en su sitio, creamos una estética que resultara a la vez moderna y tribal. Lip Comarella, desarrollador visual y diseñador de producción, analizó varias máscaras de diferentes culturas y Simon Griesser creó las animaciones que muestran el carácter absurdo pero relajado del juego.

El mayor obstáculo era conseguir equilibrar la música que se crea cuando se juega con la música que suena de fondo, que también debe evolucionar. Queríamos transmitir una sensación de progresión continua sin llegar a elaborar un paisaje sonoro que resultara demasiado abrumador o demasiado sutil. Necesitábamos decidir el momento en el que los elementos debían reaccionar sonando y cuándo no. En esta fase hubo un montón de ensayo-error, pero valió mucho la pena.

“Como toco la batería, quería que las pelotas rebotaran para que crearan un ritmo mientras se desplazaban hacia la meta”, dice el diseñador de juegos Christian Baumgartner.

Recuerdo que el día que implementamos el video de los créditos, me emocioné mucho. Después de aproximadamente dos años, tras haber empezado como desarrollador en solitario, ver los nombres de la gente tan extremadamente talentosa que había participado en el juego mientras sonaba esa emotiva banda sonora me llegó al alma.