Cuando alguien dice que encontró trabajo por accidente, no lo dice de manera literal como Sebastian y Viktor Sehr.
Estos hermanos de Estocolmo, Suecia, son las mentes detrás del juego imprescindible de esquí y snowboard Grand Mountain Adventure. Aficionados a descender colinas desde muy temprana edad, decidieron convertir su pasión en algo nuevo cuando, en 2015, Sebastian se rompió la espalda y Viktor la rodilla practicando snowboard.
Mientras se recuperaban en casa durante el confinamiento y a pesar de no tener experiencia en ello, crearon un juego para poder disfrutar de la nieve de forma virtual. En los inmersivos centros de esquí que hay en el mundo abierto de Grand Mountain Adventure, puedes esquiar y hacer snowboard a tu antojo.

Grand Mountain Adventure incluye un montón de opciones que te mantendrán jugando, sin importar si eres amateur o profesional.
En lugar de correr hasta el pie de la colina o acumular puntos haciendo trucos, este juego vasto y fluido te permite explorar cada centímetro de sus hermosas montañas llenas de detalles, tal como lo harías en la vida real.
Puedes disfrutar de un relajante paseo a campo traviesa o aprender cosas nuevas en el parque de nieve, ya que prácticamente no hay restricciones sobre cómo pasar el tiempo. Es precisamente lo que los hermanos Sehr, al igual que un gran número de practicantes de esquí y snowboard, adoran de las aventuras en la montaña.
(Crear el juego) nos permitió seguir en contacto con nuestra pasión, a falta de montañas.– Sebastian Sehr
¿Cómo le hicieron dos desarrolladores principiantes para concebir uno de los juegos de esquí y snowboard más completos que hay? Crearon lo que conocían y amaban.
“Lo que yo anhelaba era esquiar”, explica Sebastian acerca de su larga recuperación. “No teníamos planes ambiciosos para el juego, sólo nos entretuvimos haciéndolo mientras estábamos en rehabilitación. Nos permitió seguir en contacto con nuestra pasión, a falta de montañas”.
“Mucho de lo que construimos no proviene de sueños ni fantasías, es lo que ves cuando viajas en camión, miras por la ventana o manejas en zonas rurales”, agrega Viktor. “Una de las cumbres en el juego, Dalarna, es donde teníamos una casa de invierno y ahí pasamos muchas vacaciones familiares durante nuestra infancia. Es lo que conocemos”.
Si quieres un reto mayor, puedes desbloquear cientos de desafíos. Sólo tienes que explorar cada cuesta para encontrarlos.
Puede que estos retos consistan en intentar una audaz caída de un acantilado o navegar entre pistas y cruzar la aldea. Quizá tengas que descender por pendientes nuevas, esquivar a quienes se crucen en tu camino, probar la media tubería o lanzarte a la aventura en el bosque.
Actualmente, los hermanos regresaron por fin a las montañas y convencieron a Alexander, su otro hermano, de que los ayudara con el juego, así que siguen construyendo centros virtuales de esquí basados en sus descubrimientos.
“(El juego ha) cambiado nuestra relación con el snowboard”, relata Viktor. “Ahora nos la pasamos tomando fotos y vemos las cosas de otra manera. Pequeños detalles que nos gustaría agregar. No creo que nada de esto hubiera sucedido sin los accidentes. Detonaron nuestra chispa creativa”.
Ese es un ejemplo más de lo que hace que Grand Mountain Adventure sea único. En muchos juegos, un accidente significa el final. Sin embargo, aquí sólo fue el comienzo.