JUEGO DESTACADO

¿Poder o ética?

Los gélidos dilemas de Frostpunk te pondrán a prueba.

Preservar una ciudad aislada en un congelado mundo postapocalíptico no es el único desafío al que te enfrentarás en Frostpunk. Este emocionante juego de construcción también te obliga a lidiar con tu propia conciencia.

Una serie de catástrofes medioambientales han sumido al mundo en un interminable invierno, pero el enorme horno de vapor que acabas de descubrir podría proporcionar calor y energía al floreciente asentamiento que gestionas. Para conseguir que el horno funcione, deberás arriesgarte a enviar personas a recolectar recursos y construir estructuras para transformarlos en suministros.

Los espectaculares gráficos y la inquietante banda sonora crean el ambiente perfecto. ¡Eres tú contra los elementos!

Los hombres, mujeres, niños y niñas que llegan a tu ciudad son tan cruciales como las materias primas que recolectan. Todos tienen sus propios instintos de supervivencia. Promulga demasiados decretos que carezcan de apoyo popular y la gente se revelará. Por otro lado, evitar decisiones complicadas y no intervenir con autoridad puede causar el hundimiento de la ciudad.

¿La clave de este sutil equilibrio? El tacto con el que escribas el libro de leyes de tu sociedad. Demandar horarios de trabajo de 24 horas y que sirvan sopa en todas las comidas (este platillo alimenta a más bocas) puede ser una decisión incómoda, pero hará prosperar la ciudad. Y para mantener la comunidad en marcha frente a un desastre, deberás imponer mandatos que afectarán todos los aspectos, desde seguridad hasta creencias religiosas.

Gobierna con sabiduría y gana el apoyo de tu pueblo. ¡Tendrán más posibilidades de sobrevivir!