

Reimaginando Myst
Hannah Gamiel habla del remake del legendario juego.
La historia de Hannah Gamiel y Myst se remonta a tiempo atrás. Mucho tiempo atrás.
“Recuerdo estar sobre las piernas de mi mamá mientras ella jugaba”, dice Gamiel. “En aquel entonces yo no entendía lo que sucedía, pero ahora tengo muy presente la pasión que mis padres compartían por Myst”.
Actualmente, Gamiel no sólo es testigo de la remasterización total del complejo mundo envolvente de Myst sino que, además, ella está a cargo. Como directora de desarrollo de la empresa Cyan Worlds, cuya sede está en Spokane, Washington, Gamiel fue una pieza clave en el lanzamiento de la nueva versión de Myst, nuestro Juego del año para Mac 2021. “Mis papás estaban felices”, dice riéndose. “Es como si se completara un legado”.
En muchos sentidos, el Myst creado por Gamiel es el mismo que tanto amaban su mamá y su papá. “Los gráficos son completamente distintos, pero la intención es transmitir la sensación de que este es el Myst que la gente recuerda jugar”, explica Gamiel.

Se empieza en la misma plataforma y se visitan los escenarios conocidos del título original. Sin embargo, hay actualizaciones prácticas, como la posibilidad de guardar capturas de pantalla en álbumes de fotos dentro del juego (una grata mejora que nos evita garabatear en tarjetas, como se hacía antes). Asimismo, se incorpora el movimiento libre en 3D para no brincar de una pantalla estática a otra.
Myst también recibió optimizaciones compatibles con el hardware más reciente. El juego, que originalmente se ejecutaba en Mac con un chip M1, ahora se ve mejor que nunca gracias a la tecnología Metal 2.1 y a AMD FidelityFX™ Super Resolución que permite jugar a 30 fotogramas por segundo, con una resolución 4K.
Aunque Gamiel descubrió Myst en su niñez, ella no lo jugó sino hasta sus años universitarios. Una vez que se graduó, pudo hacer sus prácticas profesionales en el departamento de control de calidad de Cyan, y luego fue contratada como ingeniera de software de tiempo completo para trabajar el audio de juegos como Obduction.
Después de tomar un breve descanso, los hermanos Rand y Robyn Miller, creadores del Myst original, la convencieron de regresar a Cyan. “No pude resistirme a eso”, comenta. Además, existía una conexión familiar, puesto que Rand es su padrastro. “Hannah realmente entró de lleno a esta industria”, señala Rand. “Cuando llegó el momento de decidir cómo hacer la transición a un nuevo Myst y hacia dónde encaminarla, recurrimos a Hannah y a Eric Anderson, nuestro director creativo. Y gracias a ellos, la compañía ha dado un giro en muchos ámbitos”.

Por supuesto que hubo retos al recrear un título que por casi tres décadas ya se había ganado un lugar especial en los corazones del público. “Tuvimos muchas conversaciones difíciles con Rand y Robyn”, confiesa Gamiel. “¿Qué cambios les resultarían adecuados? ¿Qué diría el colectivo de fans que está tan apegado a lo que Myst simboliza?”. Finalmente, ella y su equipo recibieron la aprobación definitiva por parte de los creadores originales.
“Regresar tantos años después fue una experiencia muy satisfactoria”, explica Robyn. “La Edad Selenita es particularmente bella, los colores son espectaculares”. Y hablando de legados, Robyn ha jugado el remake con su hija de 10 años y sigue descubriendo desafíos y mundos a través de una óptica nueva.

Gamiel valora enormemente el reconocimiento de Robyn. “Es maravilloso poder hacerle justicia al juego. Aunque quisiera darle gusto a todo el mundo, basta con notar el orgullo del equipo original ante el resultado para tener la certeza de que algo se hizo bien”.
Este remake lleva la magia de Myst a una nueva generación y, por otro lado, les da una versión renovada y original a las generaciones anteriores, sin perder el encanto del título original. “La gente se puede relajar en un entorno amable que no amenaza ni intimida. Creo que volverán a tener la sensación de perderse en otro mundo, sabiendo que todo estará en orden y que, tarde o temprano, saldrán adelante”, añade Gamiel entre risas.